Tarjetas de visita: empieza con una buena impresión

tarjetas-visita-buena-impresion

Las tarjetas de visita son -en muchos casos- la primera impresión que tendrá el cliente de nuestra empresa o entidad. Aunque pueda parecer que hoy en día están en desuso, siguen siendo un herramienta importante de publicidad y sobre todo, de branding de nuestra empresa.

Al igual que con nuestros sitios web y otras informaciones digitales, nuestras piezas gráficas tales como tarjetas de visita, flyers o folletos  tienen que cuidarse con sumo cuidado ya que transmiten una primera impresión, y pueden decir mucho de nuestra empresa.

Objetivo de las tarjetas

Como en toda pieza de comunicación, lo primero que debemos plantearnos es qué queremos transmitir a nuestros clientes. Por supuesto, querremos transmitir profesionalidad y confianza,  pero según nuestro sector, nuestra empresa, podremos transmitir una idea de mayor o menor modernidad, calidad, originalidad, etc. Sin duda, lo importante será tener en cuenta esto para atraer a nuestros posibles clientes y que estos contacten con nosotros.

Lo que no suele faltar

Las tarjetas de visita suelen mostrar los datos personales del contacto, por lo que normalmente muestran el nombre, teléfono, correo electrónico, el dominio de la web y la dirección física de la empresa. También se suelen incluir los iconos de las redes sociales del contacto o empresa. Aunque esto es lo más corriente, no hay reglas escritas, y puede que  no haga falta tanta información. A veces un logo y un código bidi puede ser suficiente, todo depende del objetivo de la tarjeta.

Tipos de tarjetas

El tamaño estándar suele ser similar a un DNI, en torno a 85×55 mm y medidas parecidas, ya que es el tamaño más cómodo para que se pueda guardar en cualquier cartera, pero para salirnos de la monotonía y ser diferentes, muchas empresas opta por unas tarjetas muy reducidas o muy grandes, con formas cuadradas o redondas, o siluetas de alguna forma. También se pueden hacer tarjetas con pliegues como dípticos o formatos originales.

Respecto al tipo de papel que se utiliza, los gramajes más utilizados  rondan los  300-350 g/m2, para que las tarjetas puedan aguantar bien el desgaste al que las sometemos. También se pueden laminar o plastificar para protegerlas y darles un aspecto de mayor calidad. En cuanto a los tipos de papel, hay gran variedad  en el mercado: lisos, verjurados (con infinidad de texturas), etc. También pueden usarse otros materiales como acetatos, imanes, papeles adhesivos, así como acabados especiales como barnices de reserva, estampados o sobrerrelieves.

Gráfica

A nivel gráfico se suele incluir el logotipo de la empresa, y se suelen utilizar los colores y tipografías corporativas. Por otro lado, salvo que por otro motivo fuera conveniente ( por ejemplo si la cara posterior se utilizara en su totalidad para escribir), lo lógico es diseñar a dos caras ya que las tarjetas a dos caras dan un aspecto más profesional y el coste de impresión tampoco es mucho más elevado.

Respecto al diseño gráfico, lo ideal es trabajar en programas de diseño vectorial como Adobe Illustrator, y no realizar las tarjetas nunca en Word o Powerpoint, ya que no son programas destinados para ese fin. De igual modo, es importante preparar correctamente el archivo para su impresión, respetando zonas de seguridad,  sangrados , tipografías y tintas.

En definitiva, lo importante es que la gráfica de la tarjeta, su formato, tipo de papel  y acabados  sean coherentes con nuestra empresa y con el objetivo de la tarjeta de  visita.